Sos la nada con razones razonables.
Hoy me siento en tu rincon y me siento alguien importante. Hoy me calzo tu lugar y me hago la distante.
Tengo las uñas negras de tanto rasgar la tierra, al menos ya sé cuanto valgo en tu grandeza.
Ya me encontré con la vida que te dejé.
Tanto sentirte para enojarme.
Hubiese querido que te importe más, hubiese dejado la vida a un lado. Vuelvo la espalda y te miro reir, yo también me río de eso que una vez no creí.
Ahora sé que no lo creo.
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